Tu academia ya da los cursos. Lo que te falta para que tus clientes empresa puedan bonificarlos no es un curso nuevo: es la figura de entidad organizadora, que es quien gestiona la formación de la empresa y su bonificación. Necesitas que la empresa te autorice como gestor en la aplicación de formación programada, un contrato previo entre ambas partes y, si tú impartes esa formación, estar inscrita en el Registro Estatal de Entidades de Formación. Abajo tienes los pasos y la vía rápida para empezar a ofrecerlo sin montar un departamento administrativo.
¿Pierdes clientes que se van a una academia que sí les dice «esto es bonificable»? Mira cómo tu academia puede ofrecer cursos bonificables con Forma Pro 360: tú impartes lo que sabes, nosotros asumimos la organización y la gestión ante FUNDAE.
Por qué pierdes clientes que tu competencia sí cierra
Una empresa con plantilla en régimen general genera cada año un crédito de formación (lo aporta vía la cuota de formación profesional, el 0,7 % de los salarios). Ese dinero ya lo está pagando todos los meses. Cuando esa empresa busca formar a su gente, prefiere a quien le permita usar ese crédito.
Si tu academia imparte buenos cursos pero no puede decir «esto es bonificable», el cliente compara tu presupuesto con el de otra academia que sí lo ofrece, y la otra gana. No por mejor curso: por poder aplicar lo que la empresa ya tiene pagado. Poder decir «sí, esto se bonifica» multiplica el cierre sin tocar tu programa.
La buena noticia: no tienes que cambiar tus cursos. Tienes que añadir la figura que los hace bonificables para la empresa.
Qué figura te falta exactamente (organizadora, no «otro curso»)
En la formación programada por las empresas intervienen tres figuras que conviene no mezclar:
- Entidad organizadora. Según FUNDAE, «las entidades organizadoras son aquellas que contratan las empresas para que gestionen su formación, así como la bonificación de la misma». Es quien asegura que la formación se adecúa a la empresa, hace el seguimiento y deja lista la documentación de la bonificación.
- Entidad de formación (impartidora). La que da las clases, pone los tutores y la plataforma. Es lo que tu academia ya es.
- Gestor administrativo. Quien solo realiza las comunicaciones en el aplicativo. No organiza ni imparte.
Tu academia ya imparte. Lo que te falta es poder actuar (o apoyarte en quien actúe) como entidad organizadora, que es la pieza que convierte un curso normal en un curso que la empresa puede pagar con su crédito de formación.
Cómo conseguir que tus cursos se bonifiquen: los pasos
Esta es la secuencia para que un curso que ya impartes pase a ser bonificable para tu cliente empresa:
- Confirma que estás inscrita en el Registro Estatal de Entidades de Formación. Si vas a impartir tú la formación y además organizarla, la inscripción en ese registro es obligatoria. Si solo organizas sin impartir, no hace falta inscribirse.
- Firma un contrato previo con la empresa. Debe especificar las obligaciones de cada parte y, en concreto, las que asumes tú como entidad organizadora.
- Pide a la empresa que te autorice en la aplicación. La empresa te da de alta como usuario con perfil de gestor en la aplicación de formación programada, antes de cualquier comunicación.
- Da de alta la acción formativa y comunica el inicio. El curso se comunica en el aplicativo con su contenido, horas y participantes, dentro de los plazos.
- Imparte y documenta. Das tu curso de siempre, pero dejando el rastro que exige la bonificación: control de asistencia, evaluación y la documentación que la empresa necesita.
- Cierra y deja la bonificación lista. Comunicas la finalización y entregas a la empresa la documentación para que ella aplique la bonificación en sus seguros sociales.
Un matiz importante que evita errores caros: la organización y la impartición de la formación no se pueden subcontratar. La única excepción que admite la norma es contratar al personal docente para impartir, que no se considera subcontratación. Por eso no vale «poner un nombre en una casilla»: la figura organizadora tiene que asumir de verdad ese papel.
La vía rápida: que tu academia ofrezca cursos bonificables sin montar el departamento
Montar y mantener tú la parte administrativa (registro, contratos, altas, comunicaciones, plazos, documentación) es trabajo que no es dar clase. Muchas academias se quedan a medias justo ahí: quieren ofrecer cursos bonificables pero no tienen estructura para la gestión.
La alternativa es apoyarte en un equipo especializado que asuma la organización y la gestión ante FUNDAE mientras tú haces lo que sabes hacer: impartir. En este modelo tu academia sigue siendo la que da los cursos y conserva a su cliente; la parte de organización, comunicaciones y documentación la lleva quien responde de ella.
Para tu academia eso se traduce en tres cosas concretas:
- Empiezas a ofrecer cursos bonificables ya, sin esperar a montar un área administrativa.
- Dejas de perder clientes frente a quien sí lo ofrecía.
- No asumes el riesgo de la gestión: quien organiza y gestiona responde de que esté bien hecho.
Es exactamente el papel que ocupamos en Forma Pro 360 cuando trabajamos con una academia: tú impartes, nosotros organizamos y gestionamos la bonificación.
Lo que NO conviene vender como bonificable
Por honestidad y por seguridad de tu academia, hay cursos que es mejor no ofrecer como bonificables aunque se vean por ahí, porque no se sostienen ante una revisión:
- La prevención de riesgos laborales que es obligación del empresario. No es formación bonificable: es una obligación del titular.
- El curso de manipulador de alimentos cuando corresponde al titular del negocio, por el mismo motivo.
- La formación reglada (titulaciones oficiales, certificados de profesionalidad de oferta), que va por otra vía y no por el crédito de formación programada.
Decir esto antes de vender es justo lo que diferencia a una academia seria. El cliente empresa lo nota, y te evita problemas el día que llega una revisión.
FAQ: bonificar los cursos de tu academia
¿Cómo hago para que los cursos que ya imparto sean bonificables?
No necesitas crear cursos nuevos. Necesitas la figura de entidad organizadora: contrato previo con la empresa, que te autorice como gestor en la aplicación de formación programada y, si tú impartes, estar inscrita en el Registro Estatal de Entidades de Formación. A partir de ahí, das de alta el curso, lo impartes documentándolo y dejas lista la bonificación.
¿Mi academia tiene que estar acreditada para bonificar sus cursos?
Si tu academia va a organizar e impartir la formación, debe estar inscrita en el Registro Estatal de Entidades de Formación. Si solo organiza sin impartir, no es obligatorio inscribirse, pero entonces alguien acreditado tiene que impartir.
¿Puedo delegar la parte administrativa en otra empresa?
La organización y la impartición de la formación no se pueden subcontratar. Sí puedes apoyarte en un equipo que actúe como entidad organizadora asumiendo de verdad ese papel y la gestión, mientras tu academia imparte. La excepción que admite la norma es contratar al personal docente, que no se considera subcontratación.
¿Quién aplica la bonificación, mi academia o la empresa?
La empresa. Quien organiza la formación deja lista la documentación, pero es la empresa la que aplica la bonificación en sus seguros sociales. La academia no descuenta nada de las cuotas del cliente.
¿Cuánto se puede imputar por organizar la formación?
El coste de organización está limitado, con carácter general, al 10 % del coste de la acción formativa (15 % para empresas de 6 a 9 trabajadores y 20 % para las de 1 a 5). Conviene calcular el crédito disponible del cliente antes de cerrar nada.
¿Qué cursos no debería ofrecer como bonificables?
La prevención de riesgos laborales que es obligación del empresario, el manipulador de alimentos cuando corresponde al titular y la formación reglada no se sostienen como formación bonificada. Ofrecerlos como tales expone a tu cliente a una revisión.
Tu siguiente paso
Si tu academia ya imparte buenos cursos y lo único que te frena es no poder decirle al cliente «esto es bonificable», no necesitas montar un departamento administrativo: necesitas la figura organizadora resuelta.
Mira cómo tu academia puede ofrecer cursos bonificables con Forma Pro 360 → /para-empresa-formadora/. Tú impartes; nosotros organizamos y gestionamos la bonificación ante FUNDAE, con la verdad por delante sobre qué se sostiene y qué no.
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Fuentes
– Definición y funciones de la entidad organizadora, obligación de inscripción en el Registro Estatal de Entidades de Formación cuando además de organizar se imparte, autorización de la empresa al organizador como usuario con perfil de gestor y contrato previo entre las partes: FUNDAE — «Entidades organizadoras», fundae.es (consultado el 06/06/2026). Cita textual: «Las entidades organizadoras son aquellas que contratan las empresas para que gestionen su formación, así como la bonificación de la misma».
– Imposibilidad de subcontratar la organización y la impartición de la formación, salvo la contratación del personal docente: FUNDAE — «Entidades organizadoras», fundae.es (consultado el 06/06/2026).
– Límite del coste de organización (10 % con carácter general; 15 % para empresas de 6 a 9 trabajadores; 20 % para empresas de 1 a 5): FUNDAE — bonificación de la formación programada, fundae.es (consultado el 06/06/2026).
– Acciones que no se sostienen como bonificables (PRL obligatoria del empresario, manipulador de alimentos del titular, formación reglada): criterios verificados por nuestro equipo formador conforme a la normativa de formación programada vigente en 2026.