La formación bonificada es la formación que tu empresa organiza para su plantilla y descuenta de las cuotas de la Seguridad Social, usando el crédito de formación que ya genera cada mes (en torno al 0,7 % de la masa salarial).
No es una subvención: es dinero tuyo, de tu cuota de formación profesional, que se pierde si no lo usas dentro del año. La gestiona el sistema de formación programada de FUNDAE. En esta guía respondemos, una por una, las preguntas que más se buscan: qué es, quién la paga, qué cursos entran, cómo saber si un curso es bonificable, cómo bonificar paso a paso, cuánto puedes bonificar y qué requisitos hay.
Actualizado: junio de 2026 · Guía elaborada por el equipo de Forma Pro 360, especialistas en gestión de formación bonificada FUNDAE para empresas.
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¿Qué es la formación bonificada?
La formación bonificada es la formación programada por las empresas para sus propios trabajadores. Tu empresa decide qué cursos necesita su plantilla, los organiza y descuenta su coste de las cuotas de la Seguridad Social que paga cada mes. Por eso también se llama formación programada: la programa la empresa, no un organismo público.
El dinero no aparece de la nada. Cada mes, en los seguros sociales, tu empresa cotiza por formación profesional. Esa cotización se acumula en un crédito de formación anual que recuperas formando a tu gente. Si no lo usas, no te lo devuelven en metálico: caduca al cerrar el año.
La gestión del sistema la coordina FUNDAE, la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo, junto con el SEPE. Por eso oirás hablar de “formación bonificada vía FUNDAE” o, en buscadores, de FUNDAE empresas y FUNDAE cursos. Pero conviene fijar una distinción desde el principio, porque es la que más confunde.
Formación bonificada no es una subvención
Son dos vías distintas:
- Formación bonificada (programada): la organiza tu empresa con su propio crédito de formación y la descuenta de sus cuotas. Es la que tratamos aquí.
- Formación de oferta (subvencionada): la financia el Estado mediante convocatorias públicas. Compites por una ayuda externa que no es tuya.
La diferencia práctica es enorme: en la formación bonificada el dinero ya es tuyo y no compites con nadie por él. Solo tienes que activarlo formando a tu plantilla dentro de plazo. Por eso en esta guía no usamos la palabra “subvención”: no lo es.
¿Quién paga la formación bonificada?
La paga tu propia empresa, por adelantado y sin saberlo, a través de una cotización mensual.
Cada nómina lleva una cuota de formación profesional que se ingresa en los seguros sociales: en torno al 0,7 % de la masa salarial bruta, de la que el 0,6 % lo aporta la empresa y el 0,1 % el trabajador. Ese dinero ya sale de la empresa cada mes, se forme o no se forme a nadie.
La formación bonificada es, simplemente, el mecanismo para recuperar esa cuota en forma de formación. No es un regalo de la Administración ni una ayuda nueva: es la devolución, en cursos, de algo que tu empresa ya está pagando. Si organizas formación, recuperas parte de esa cuota descontándola de los seguros sociales del mes siguiente. Si no organizas nada, la cuota se queda pagada y el crédito se pierde.
Por eso la pregunta correcta no es “¿cuánto me cuesta formar a mi equipo?”, sino “¿cuánto de lo que ya pago puedo aprovechar antes de que caduque?”.
¿Qué formaciones son bonificables? ¿Qué cursos se pueden bonificar?
La regla general es sencilla: es bonificable la formación relacionada con el puesto del trabajador y con su desarrollo profesional dentro de la empresa, siempre que el trabajador esté en régimen general de la Seguridad Social.
Entran, entre muchos otros:
- Ofimática y competencias digitales (Excel, herramientas de gestión, IA aplicada al trabajo).
- Idiomas aplicados al puesto (inglés comercial, atención al cliente en otro idioma).
- Habilidades comerciales, ventas, atención al cliente.
- Formación técnica del sector (maquinaria, procesos, normativa aplicable al puesto).
- Liderazgo, gestión de equipos, prevención específica del puesto.
Puedes explorar el catálogo de más de 8.500 cursos bonificables vía FUNDAE, organizados por familia profesional, para ver qué encaja con tu plantilla.
Y aquí va la parte que casi nadie cuenta, y que es la que más te protege. No todo curso es bonificable. Intentar descontar formación que no lo es no solo te hace perder el crédito: puede acabar en reintegro y sanción si llega una inspección.
NO es bonificable, entre otras:
- La prevención de riesgos laborales (PRL) de 20 horas que es obligación del empresario y que imparte un servicio de prevención ajeno.
- La formación reglada: un máster oficial, un grado, un ciclo de FP. Para eso existe otra vía.
- Las obligaciones del titular de la actividad, como el carné de manipulador de alimentos cuando corresponde al propio empresario.
Vamos con la verdad por delante: muchos centros venden casi cualquier curso como bonificable, y eso es exactamente lo que revisa una inspección. Saber qué SÍ y qué NO antes de comunicar nada es lo que te ahorra el disgusto.
¿Cómo saber si un curso es bonificable por FUNDAE?
No hace falta adivinar. Antes de comunicar nada, comprueba estos cuatro puntos. Si los cuatro se cumplen, el curso suele ser bonificable:
- El alumno está en régimen general de la Seguridad Social. Quedan fuera autónomos puros sin trabajadores y otros regímenes especiales.
- El curso guarda relación con el puesto o con el desarrollo profesional del trabajador en la empresa. Un curso de cocina para un administrativo no la guarda; uno de Excel, sí.
- No es formación obligatoria del empresario ni formación reglada. La PRL 20h del titular y los grados/másteres oficiales quedan fuera.
- Se puede comunicar dentro de plazo y documentar (contenidos, horas, control de asistencia).
Si dudas en alguno, mejor confirmarlo antes que comunicarlo. Un curso comunicado mal no solo no se bonifica: marca a la empresa de cara a futuras revisiones. La forma más rápida de salir de dudas con tus cifras concretas es calcular tu crédito y dejar que revisemos el encaje del curso contigo.
¿Cómo bonificar una formación? (paso a paso)
La gestión de la formación bonificada sigue una secuencia clara. La operativa la suele llevar una entidad organizadora (lo vemos abajo), pero conviene que conozcas las fases para entender qué pasa con tu crédito. FUNDAE las resume en su proceso oficial de bonificación:
- Calcula el crédito disponible. Saber cuánto tienes este año según tu plantilla y tu cuota. Sin la cifra no puedes planificar.
- Planifica el plan formativo. Decide qué cursos necesita tu plantilla, en qué modalidad y a cuántos trabajadores, encajando el coste dentro del crédito.
- Informa a la representación legal de los trabajadores (RLPT), si la hay, de la formación prevista.
- Comunica el inicio de cada grupo formativo en el aplicativo de FUNDAE antes de empezar (mínimo 7 días naturales de antelación). Si no se comunica a tiempo, el curso deja de ser bonificable aunque sea válido.
- Imparte y haz seguimiento. Se controla la asistencia y se conserva la documentación.
- Comunica la finalización de cada acción dentro del plazo del aplicativo.
- Aplica la bonificación en los seguros sociales. El importe se descuenta en el boletín de cotización (el TC) del mes correspondiente.
- Justifica y conserva la documentación. FUNDAE puede requerirla durante años.
Fuente: proceso oficial de bonificación de la formación programada — fundae.es, “La bonificación en 8 pasos”.
Qué hace la entidad organizadora
La mayoría de empresas no gestiona la formación bonificada por su cuenta: se apoya en una entidad organizadora, que conoce el aplicativo, los plazos y los requisitos. Calcula el crédito, diseña el plan, comunica inicios y fines, controla la documentación y deja lista la justificación.
Lo que la entidad organizadora no hace es bonificar por ti: la bonificación la aplica siempre tu empresa (o tu gestoría) en sus propias cuotas. La entidad te entrega la documentación lista para que se aplique correctamente. Esta distinción evita el malentendido de pensar que el crédito se descuenta solo.
¿Cuánto se puede bonificar en formación?
Tu crédito de formación se calcula con lo que tu empresa cotizó por formación profesional el año anterior, multiplicado por un porcentaje que depende del tamaño de tu plantilla: cuanto más pequeña es la empresa, mayor parte de su cuota puede aprovechar.
Esta es la tabla que más se busca de todo el sistema:
| Tamaño de la empresa | % de tu cuota de formación que puedes recuperar |
|---|---|
| 1-9 trabajadores | 100 % de la cuota |
| 10-49 trabajadores | 75 % de la cuota |
| 50-249 trabajadores | 60 % de la cuota |
| 250 o más trabajadores | 50 % de la cuota |
Fuente: tope de cuota de formación aprovechable por tramo de plantilla, sistema de formación programada. MCP es_fundae (calcular_credito_empresa); RD 694/2017.
Un ejemplo numérico real
Mejor con cifras. Imagina una empresa de 12 trabajadores con un salario medio de 1.500 €/mes. Está en el tramo de 10 a 49, así que aprovecha el 75 % de su cuota:
12 trabajadores × 1.500 € × 12 pagas × 0,7 % × 75 % = 1.134 €/año de crédito de formación.
Esos 1.134 € son lo que esta empresa puede recuperar formando a su plantilla durante el ejercicio. Si no organiza nada, el 31 de diciembre desaparecen. El número cambia con tu masa salarial y tu plantilla reales, pero el orden de magnitud es ese: la mayoría de pymes tiene entre varios cientos y varios miles de euros sin usar cada año.
El otro tope: los módulos económicos
El crédito no cubre cualquier importe por hora. Hay un máximo por hora y participante, el módulo económico, que depende de la modalidad:
| Modalidad | Coste máximo por hora y participante |
|---|---|
| Teleformación | 7,50 € |
| Presencial básica | 9 € |
| Presencial intermedia / avanzada | 13 € |
Fuente: módulos económicos de la formación bonificada (no certificado de profesionalidad). MCP es_fundae (limite_coste_accion); Resolución del SEPE de 25/11/2025 (BOE-A-2025-25790).
A esto se añaden los costes salariales: las horas que un trabajador dedica a formarse dentro de su jornada pueden imputarse al crédito, tanto en presencial como en teleformación. Es un error frecuente creer que solo cuentan en presencial.
Para hacer el cálculo exacto con tus números, tienes la guía cómo calcular el crédito de formación bonificada de tu empresa.
¿Cuáles son los requisitos para bonificar la formación?
Para que una formación sea bonificable y la empresa pueda descontarla, se tienen que cumplir varios requisitos a la vez:
- Empresa al corriente de sus obligaciones con la Seguridad Social y con cuota de formación profesional ingresada.
- Trabajadores en régimen general de la Seguridad Social (los formados deben estar dados de alta).
- Formación ligada al puesto o al desarrollo profesional, no obligaciones del empresario ni formación reglada.
- Comunicación de inicio en plazo: mínimo 7 días naturales antes de empezar cada acción.
- Información a la RLPT, cuando exista representación legal de los trabajadores.
- Comunicación de finalización y documentación (contenidos, horas, control de asistencia) conservada por si hay revisión.
- Respetar los módulos económicos y la cofinanciación que corresponda según el tamaño de la empresa.
Cumplidos esos requisitos, la bonificación se aplica en el boletín de cotización del mes que toque. Saltarse uno —sobre todo la comunicación de inicio en plazo— suele significar perder la bonificación de ese curso.
Lo que NO se puede bonificar (la línea roja)
Resumido en un solo sitio, porque es lo que más sanciones provoca. No es bonificable:
- PRL de 20 horas que es obligación del empresario, impartida por un servicio de prevención ajeno.
- Formación reglada: grados, másteres oficiales, ciclos de FP.
- Obligaciones del titular, como el carné de manipulador de alimentos cuando corresponde al empresario.
- Formación sin relación con el puesto del trabajador.
- Formación a personas que no están en régimen general de la Seguridad Social.
Si un centro te ofrece bonificar algo de esta lista, desconfía: es justo lo que revisa una inspección, y la responsabilidad del reintegro recae en la empresa.
Preguntas frecuentes sobre la formación bonificada
¿Qué es la formación bonificada?
Es la formación que una empresa organiza para sus trabajadores y descuenta de sus cuotas de la Seguridad Social, usando el crédito de formación que ya genera con su cuota de formación profesional (en torno al 0,7 % de la masa salarial). La gestiona el sistema de formación programada de FUNDAE.
¿Quién paga la formación bonificada?
La paga la propia empresa por adelantado, a través de la cuota de formación profesional que cotiza cada mes en los seguros sociales (0,6 % la empresa y 0,1 % el trabajador). La bonificación es el mecanismo para recuperar esa cuota en forma de formación.
¿Qué cursos se pueden bonificar?
Los relacionados con el puesto y el desarrollo profesional del trabajador: ofimática, idiomas aplicados, competencias digitales, habilidades comerciales, formación técnica del sector. Quedan fuera la PRL 20h del empresario, la formación reglada y las obligaciones del titular.
¿Cómo sé si un curso es bonificable por FUNDAE?
Comprueba cuatro cosas: que el alumno esté en régimen general, que el curso se relacione con su puesto, que no sea formación obligatoria del empresario ni reglada, y que se pueda comunicar en plazo y documentar. Si las cuatro se cumplen, suele ser bonificable.
¿Cuánto se puede bonificar en formación?
Depende de tu plantilla y de tu cuota. Aprovechas el 100 % de tu cuota si tienes de 1 a 9 trabajadores, el 75 % de 10 a 49, el 60 % de 50 a 249 y el 50 % a partir de 250. Una empresa de 12 trabajadores con salario medio de 1.500 € ronda los 1.134 €/año.
¿Cómo se bonifica una formación, paso a paso?
Calculas el crédito, planificas los cursos, informas a la RLPT si la hay, comunicas el inicio en plazo, impartes, comunicas la finalización, aplicas la bonificación en el boletín de cotización y conservas la documentación. Son los 8 pasos del proceso oficial de FUNDAE.
¿Cuáles son los requisitos para bonificar?
Empresa al corriente y con cuota de formación ingresada, trabajadores en régimen general, formación ligada al puesto, comunicación de inicio con 7 días de antelación, información a la RLPT cuando exista y documentación conservada. Hay que respetar también los módulos económicos.
¿El crédito de formación caduca?
Sí. Se consume por año natural y, si no lo usas, se pierde al cerrar el ejercicio. Las empresas de menos de 50 trabajadores pueden reservar el crédito antes del 30 de junio para acumularlo hasta dos ejercicios.
Calcula lo que tu empresa puede aprovechar este año
Saber qué es la formación bonificada está bien; saber cuánto tienes tú es lo que cambia la decisión.
Calcula cuánto crédito de formación tiene tu empresa en 2026.
En 30 segundos y sin registro. Te decimos cuánto tienes, en qué lo puedes gastar y qué pasa si no lo usas antes de cerrar el año.
Cuando tengas la cifra y quieras activarla, el siguiente paso es la encomienda de organización de la formación: el documento que nos autoriza a consultar y gestionar tu crédito en tu nombre, para que tú solo te ocupes de formar a tu equipo. Puedes firmarla aquí: activar la gestión de mi crédito. Y si quieres ver cómo lo planteamos para empresas como la tuya, pásate por Forma Pro 360 para tu empresa.